Por: Darío Silva – Silva. Pastor, fundador y presidente de Casa Sobre la Roca, Iglesia Cristiana Integral.

Pero tú, cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto. Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará. Mateo 6:6.

Como es fácil deducirlo, esencialmente, la oración es personal, no colectiva. El que aprende a orar en secreto, solo con Dios, podrá orar después efectivamente en pareja, en familia y en congregación.

Filiación. Hay que tener identidad como hijos de Dios cuando oramos.

Ustedes deben orar así: Padre nuestro que estás en el cieloMateo 6:9a.

Jesús no dice: Oraréis con estas palabras textuales, porque eso convertiría el Padre Nuestro en una vana repetición. «Oren así», un adverbio de modo significa: Con este sistema, bajo este método. Oren así: Padre nuestro que estás en los cielos. Acercarse al Padre íntimamente, no buscar a Dios como a un extraño, como a alguien que está muy lejos, que no comprende tu necesidad. Jesús nos enseñó que Dios es un padre, un papá. Tú eres su hijo y debes hablar con él, de la misma manera como un hijo habla con su padre. En arameo, una de las lenguas del Nuevo Testamento, que se hablaba en Galilea, Jesús enseñó a orar diciendo: «Abba». Abba no significa padre; Abba significa: «Papito». Tratar a Dios con confianza, con cariño, con intimidad.

Adoración. Confianza no significa falta de respeto.

Santificado sea tu nombreMateo 6:9b.

Algunos juzgan, y están equivocados en eso, que la Adoración es una llave del Reino. Por sí sola no es la adoración sino una arista de la llave de la oración. No confunda la arista, el diente, con la llave. Adoración es santificar el nombre del Señor, rendirnos a Él por lo que Él es.

Sumisión. Parte delicada: Pocos se someten, todos quieren someter.

Venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cieloVers. 10.

Observa que dice: «Venga tu reino» y si dice venga es porque no está en la tierra, a despecho de quienes piensan que la iglesia es el reino de Dios. El reino de Dios está en el cielo, lo que nosotros debemos pedirle al Señor es que esa perfección que hay en Su presencia, se establezca en nuestra conducta, en nuestra vida personal, en nuestra familia, en nuestros negocios, en nuestras relaciones interpersonales. Nuestro deber es establecer los principios del reino de Dios en la tierra. Dice: «Hágase tu voluntad»; no dice «hágase mi voluntad». Por desgracia últimamente se le ha enseñado a la gente a sentar a Dios en un banquillo y darle órdenes orales para que Él satisfaga nuestros caprichos. Se hace no lo que tú quieras, sino lo que quiera Él.

Petición. La única parte que algunos quisieran cumplir.

Danos hoy nuestro pan cotidianoVers. 11.

Petición no es lo primero que debemos hacer al orar. Hay un orden: Primero filiación, después adoración; luego sumisión. Ya cumplidos estos tres pasos, usted tendrá confianza para pedir. Este es el momento de pasarle a papá la lista del mercado.

Perdón. Casi nadie cumple de buena gana este requisito.

Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudoresVers. 12

¿Se puede orar sin perdonar y sin pedir perdón? ¡En absoluto! Si usted no pide perdón, y si usted no perdona, es inútil que ore. En tales condiciones la oración no pasará del techo de la habitación  donde está haciendo su farsa religiosa. El que no perdona, no será perdonado.

Liberación. La verdadera guerra espiritual, sin extravagancias.

Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del malignoVers. 13.

Hay principados, potestades, gobernadores de tinieblas y huestes de maldad todo el tiempo a nuestro alrededor, tratando de quitarnos la paz, o de causarnos algún daño. Cuando estamos orando debemos pedirle al Señor que nos proteja de esas fuerzas y tomar nosotros mismos autoridad para que los demonios no se nos acerquen

Por Admon Web

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