Frente a la propagación del COVID-19 en el mundo, un seguro médico israelí instaló cabinas móviles para tomar pruebas a personas “potencialmente portadoras del virus”.
Respecto al funcionamiento, en el interior de la cabina se encuentra un trabajador de la salud, quien a través de unos largos guantes de goma introduce un hisopo en la boca y nariz de la persona que se encuentra al otro lado del vidrio. La prueba toma alrededor de dos minutos.

