C.S. Lewis, autor de la serie Las crónicas de Narnia fue un gran promotor de la publicación de El señor de los anillos e incluso postuló en 1961 a Tolkien al Premio Nobel. «Esto es un golpe del hacha junto a las raíces», le dijo Tolkien a su hija el día de la muerte de su amigo Lewis, el 22 de noviembre, de 1963.

