En diciembre de 1791 se firmó la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, que busca proteger la libertad de religión, de culto, de expresión y de prensa, sin intervención del Gobierno, dejando a un lado religión alguna que represente al país. Cabe aclarar que la Corte acepta ciertas actividades religiosas en algunas comunidades.

