Un hallazgo en Galilea está despertando la atención del mundo: arqueólogos han encontrado tinajas, cruces e inscripciones que sugieren que el primer milagro de Jesús no ocurrió en el sitio que siempre se creyó, sino en Khirbet Qana. Más que piedras antiguas, son huellas de fe que siguen hablando después de dos mil años.

