La Iglesia Cristiana en Inglaterra, trabaja para generar tiempos de oración en las familias inglesas, esto recibe el nombre de Growing Faith, teniendo como base un estudio que revela que los padres son el mayor influenciador de sus hijos en temas de creencias, y que el 90 por ciento de las familias anglicanas piensan que es importante enseñar a sus hijos sobre la fe.

